Una camioneta con dos personas a bordo, pertenecientes a una conocida empresa cerealera de nuestra ciudad, fue interceptada por agentes de la Dirección de Tránsito del Municipio, arrojando en la vía pública residuos, cuya presunta toxicidad se desconoce.
El vehículo, en sospechosa situación, fue detectado en la intersección de las calles 1 y 74, cuando sus ocupantes -empleados de la empresa en cuestión- se disponían a depositar la basura en el lugar.
El rodado fue secuestrado y la empresa infraccionada de acuerdo a lo que establece el Código de Faltas Municipal.
En este sentido, la Ordenanza 3757 prohíbe que se arroje todo tipo de desechos industriales, materia en descomposición y/o residuos de cualquier naturaleza en la vía pública, desagües, terrenos baldíos y obras en construcción.
Ante este episodio, el Municipio advirtió que "es necesario que todos tomemos conciencia, ya que cuidar el medio ambiente es una responsabilidad de cada una de nosotros como ciudadanos".
Asimismo, se recordó que "las empresas deben contemplar la gestión de sus desechos industriales de forma particular" y "deben entregarlos a empresas inscriptas, que les dejen constancia de retiro y de destino sustentable".
El vehículo secuestrado con la carga, que tenía como destino las calles de la ciudad.