MEDICINA FAMILIAR: EL NUEVO SERVICIO DEL HOSPITAL

MEDICINA FAMILIAR: EL NUEVO SERVICIO DEL HOSPITAL

Por Juan M. Boiero. (Médico UBA-MN 108579). *
Pensar desde la complejidad implica producir efectos en la manera de construir los conocimientos; y esto es lo que nos permitirá un abordaje en red de cada variable interviniente en las familias. Pensar en diversidad familiar, es remitirnos a la variedad que no se puede subsumir a un patrón. Es por eso que no se puede seguir pensando en LA familia sino en cada familia en particular.
Hasta hace unos años, la familia era conceptualizada e idealizada como "tipo" o "nuclear"; madre, padre y dos hijos; y a partir de dicho concepto todas las demás familias quedaban excluidas o diferenciadas. Sabemos que este concepto es insuficiente para la clínica actual, en cualquier área que intente abordar las problemáticas de los sujetos.
Sabemos que la familia es un sistema abierto y por sobre todo complejo: cada uno de sus miembros tiene una parte fundamental en el funcionamiento del mismo; ya que cumple diferentes funciones o roles, que hacen al mantenimiento del equilibrio u homeostasis familiar.
El paradigma de la medicina familiar, propone un área de conocimiento, que permite acceder al cuidado del paciente más allá de la mera mediación entre tecnologías y la comunidad. Muchos pacientes con enfermedad, sufren de crisis familiares, o experimentan ansiedad por problemas laborales, o no encuentran un modo para dialogar los cambios con un hijo adolescente, con quien no puede dejar de maltratarse. Plantean al médico que una determinada enfermedad o situación los mantiene detenidos, sin saber cómo avanzar. A medida que los colegas hagan distintas lecturas de los pedidos de los pacientes, comenzará a aparecer un abanico de nuevas respuestas que quizás los ayuden a trabajar en nuevas soluciones. Es así, que el médico de familia moderno cuenta con un saber más vasto, que la mediación entre los recursos tecnológicos y la población.
Los problemas englobados dentro de la esfera psicosocial, constituyen un abanico variado y polimorfo, tanto en su presentación como en su abordaje. La prevalencia de los problemas psicosociales es de un 30-40 % en los servicios de medicina familiar. Por lo tanto, los médicos deben adquirir y desarrollar habilidades que exceden la formación clásica. La idea de considerar a la familia como un sistema, que como tal mantiene un equilibrio a lo largo de su historia, permite al médico de familia una evaluación distintiva del contexto en el que se encuentra nuestro paciente, dentro de lo que será su ciclo vital familiar. Las familias, como otros sistemas biológicos, mantienen una homeostasis, que puede alterarse por distintos motivos, por la aparición de enfermedades o el ingreso en una nueva etapa de su evolución. Este equilibrio será afectado por crisis que producen cambios decisivos, que cambian las cosas para siempre en su funcionamiento.
Por último, y en relación a las funciones que debiera cumplir un médico de familia; quisiera tomar en cuenta la necesidad de escuchar a los sujetos. Para ello tomo en consideración el aporte del Dr. Francisco Maglio (2012); quien plantea la relación de médico-paciente como un "escuchatorio" y no un interrogatorio; ya que si nos quedamos solamente en la cuestión de curar (tekné) obviando el cuidar (medeos), la relación resulta alienante para el médico y para el paciente y se genera un des-encuentro. Maglio propone una "medicina basada en la narrativa", que enriquece a la medicina basada en la evidencia, porque aporta la visión desde el paciente.  Esta mirada de la medicina, se basa en las subjetividades dolientes: lo que el sujeto siente que es su enfermedad, o la experiencia social que tiene como enfermo.  A través de ella se puede encontrar el sentido del sufrimiento en cada singularidad y por el solo hecho de narrar su historia (y el médico de escucharla) se produce en el paciente un efecto aliviador que podría ubicarse en el orden hacia lo terapéutico.
Por tanto, la medicina familiar no debe olvidar que cuando "no hay más para hacer"; es decir para ofrecer intervenciones hacia un curar concebido desde el paradigma biomédico, queda la función del cuidar; aquella que tomamos como función principal en una familia, sea cual fuere la configuración o dinámica singular, pero que es la que nos sostiene en los momentos más críticos de la experiencia de indefensión con lo humano incluido.
* El autor de esta nota, tendrá a su cargo el servicio de "Medicina Familiar", que se ofrecerá en el Hospital de Chivilcoy, desde setiembre.