AGRAVIO QUE NO SE JUSTIFICA: INSULTARON A VOLUNTARIOS DE DEFENSA CIVIL

AGRAVIO QUE NO SE JUSTIFICA: INSULTARON A VOLUNTARIOS DE DEFENSA CIVIL

Voluntarios de Defensa Civil de Chivilcoy –que realizan su tarea ad honorem- fueron víctimas de insultos al intentar recomendar a algunos vecinos, el cumplimiento de las medidas de prevención para evitar contagios de COVID.
Este tipo de acciones las provocaron vecinos inadaptados, que rechazan el uso de barbijo, el distanciamiento y otras disposiciones que rigen para la pandemia.
Los lamentables hechos sucedieron en espacios públicos de la ciudad y fueron confirmados por el secretario de Seguridad Municipal.
"Advertimos falta de responsabilidad individual y de responsabilidad colectiva", dijo Arturo Pertosa al referirse a estas actitudes.
Sobre la injuria a los miembros de Defensa Civil, comentó: "Muchas veces han recibido algún tipo de respuesta inapropiada o algún insulto, despreciando el trabajo que hace el voluntariado de Defensa Civil".
"Es una cuestión sumamente reprochable", aseguró.
Pertosa recordó que "el voluntario está trabajando por el bien de la comunidad".
"Que tengan ese tipo de respuesta deja mucho que desear" añadió y recordó: "El voluntario, lejos de quedarse en su casa descansando, dedica tiempo de su vida sin cobrar centavo alguno".
Más allá de ser una actitud despreciable, el insulto representa una ofensa a quien fuere.
En este caso es doblemente grave, porque se agravia a voluntarios y -a la vez- representa una afrenta a las normas de convivencia de la comunidad.
Ponen en evidencia las carencias de una minoritaria franja de la comunidad local, que no asume la complejidad del problema sanitario actual.
Son actitudes absolutamente censurables y manifiestan el equívoco proceder de no pocos hombres y mujeres de Chivilcoy que, más allá de ignorar el consejo de las autoridades -en este caso los voluntarios- arremeten contra ellas.
A la vez, ponen en peligro a la población en su conjunto, al facilitar la propagación del virus, por no cumplir con los necesarios cuidados.
El proceder indigna, perturba, molesta y empeora la situación que, de por si, crean los imparables contagios de COVID.
El esfuerzo de las autoridades por alertar sobre la toma de conciencia personal, parece no ser suficiente ante la tozudez de inadaptados sociales, que discrepan con su entorno.
En el fondo son individuos marginales, nutridos de malicia desafiante para con las reglas sociales de la pandemia.
Y peor aún: los transgresores son nuestros propios vecinos.
Es la otra cara de una comunidad que no crece, ni aprende.