El director de Gobierno municipal, Hugo Kubler, recriminó a la concejal -y ex Diputada Nacional- Constanza Alonso por "las mentiras que intentó instalar" en la sociedad, a través de diferentes acciones públicas.
"La gente no olvida su comportamiento", afirmó el funcionario que integra el gabinete del intendente Guilermo Britos desde comienzos del corriente año.
En una carta abierta, dirigida a la mencionada exponente de Unión por la Patria, Kubler expresa textualmente:
"Hay valores que en política no deberían perderse nunca: vergüenza, honestidad, verdad y moral.
Quienes tenemos la costumbre de no hacer política sucia sabemos bien de qué se trata, y también ha quedado claro que usted y el espacio que representa, La Cámpora, no los reflejan.
Vale la pena recordar su trayectoria política desde que regresó a Chivilcoy y, en particular, las promesas realizadas en cada campaña.
Prometió una Universidad, habló del Complejo Federación en 2019 asegurando que estaba listo para inaugurarse.
Prometió cloacas para el 100 % de la zona urbana cuando hoy, en 2026, ni siquiera se ha podido finalizar el segundo colector, que está muy avanzado.
También habló de agua potable y control público de la planta de ósmosis inversa.
Se aferró a personas reconocidas en la sociedad para respaldar su candidatura, y aun así la gente le dio la espalda.
Prometió viviendas, repartió mercadería aprovechándose de la vulnerabilidad de quienes más lo necesitan, y entregó electrodomésticos a instituciones que ni siquiera los habían solicitado.
Anunció obras eléctricas que todavía muchos vecinos esperan en los barrios, porque con medidor no pueden pagar el servicio y, según relatan, usted les prometió otra cosa.
La única "obra" que se puede adjudicar es la que hizo en beneficio de usurpadores que, le recuerdo, usurpar es un delito.
No hace falta recordarle tampoco lo que sucedió y el uso político que le dio a la empresa Bicontinentar, tomando por segunda vez a los empleados de rehenes, jugando con sus ilusiones, su fuente de trabajo, sometiéndolos y aprovechando la vulnerabilidad.
Cuando ya no se pudo sostener, ni usted ni nadie que la acompaña, incuidos sindicalistas, han acompañado o dado la cara defendiendo a los trabajadores.
Igual que hicieron con IMO.
Para las inauguraciones cientos de fotos y representantes, para los cierres catastróficos, no apareció nadie.
Estas son solo algunas de las situaciones que han ocurrido en los últimos años.
Incluso teniendo gobiernos nacional y provincial alineados, la gente no olvida su comportamiento, las cosas que dijo ni las mentiras que intentó instalar.
La gente tampoco olvida episodios como el vacunatorio VIP, ni su acompañamiento al Sindicato de Remiseros con la llamada "compra" de IMO, ni cómo desapareció cuando quedaron en evidencia los problemas en el trato a los empleados y los servicios que no se prestaban.
Su forma de hacer política también generó conflictos con el Hospital Municipal, cuando junto a Fernando Cabani, entonces al frente del PAMI, se otorgaron las cápitas a otro prestador, lo que terminó perjudicando a los afiliados con menos servicios, sin guardias y con mala atención. Y aun así hoy se permiten hablar del hospital.
Los vecinos tampoco olvidan que, en plena pandemia, municipios más pequeños como Alberti recibían más materiales, equipos y asistencia que Chivilcoy.
Tampoco olvidan que usted podría haber intervenido ante Provincia y Nación cuando en los registros oficiales figuraban 60 mil habitantes, sabiendo todos que la ciudad superaba los 90 mil, situación que impidió flexibilizar restricciones que afectaban a comerciantes, vecinos e industrias.
En ese momento, usted les dio la espalda.
La gente ya sabe —y no la engañan más— qué podría ocurrir si algún día nuestra ciudad fuera gobernada por usted.
Basta ver lo que sucede en muchos municipios administrados por su espacio político o en dirigentes que hoy se encuentran condenados por distintos delitos.
Los vecinos saben diferenciar quién gobierna para mejorar la calidad de vida de la comunidad y quién solo busca llegar al poder sin un rumbo claro.
También sería bueno que lea las respuestas de los propios vecinos en cada nota de los medios que intentan hacerle campaña, sin advertir que muchas veces terminan dejando en evidencia las miserias de ambos lados.
Finalmente, una muestra más de su forma de hacer política es lo que ocurre dentro de la propia casa partidaria a la que pertenece: sin democracia interna para elegir autoridades e impidiendo que los pocos militantes que aún quedan —muchos alejados justamente por su forma de actuar— puedan elegir libremente a sus representantes.