El secretario de Seguridad de Chivilcoy advirtió que "cualquier persona que evade un control policial o de tránsito se considera sospechosa por desobediencia e infringir la Ley".
"La persona que es detenida en un operativo debe presentar la documentación necesaria y una vez chequeado eso se retira", aclaró Néstor Dabi.
Esta conducta está tipificada y sancionada en el Código Penal Argentino, la Ley Nacional de Tránsito (24.449) y las normativas provinciales de seguridad vial.
Cuando una persona evade un control, la Fuerza de Seguridad asume una situación de sospecha o peligro inminente.
Esto representa la posible comisión de un delito, vehículo robado o portación de elementos ilegales.
La situación habilita la persecución e interceptación del conductor.
En el ámbito penal, la fuga genera Delito de Desobediencia.
Resistir o desobedecer la orden emanada de un funcionario público en el ejercicio legítimo de sus funciones contempla penas de prisión.
Si en la maniobra de fuga se pone en riesgo físico a los efectivos o a terceros (tirándole el vehículo encima a un agente), la carátula escala a Resistencia o Atentado a la Autoridad, con penas de prisión de cumplimiento efectivo según la gravedad.
El conductor es aprehendido y puesto a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción de turno, para declarar y hacer frente a la causa penal correspondiente.