El clamor popular se hizo sentir muy fuerte, ayer en nuestra ciudad, en conmemoración de San Cayetano, patrono del Pan y del Trabajo. Miles de vecinos se acercaron a la parroquia ubicada en la avenida Monseñor De Andréa, a metros del acceso De Tomáso. Muchos de ellos para agradecer y una enorme cantidad lo hizo con el fin de pedir trabajo para ellos o algún familiar.
El tránsito se vio interrumpido y debió ser ordenado por personal de la Guardia Urbana y de la Policía. Por momentos, era un mar de gente que provenía de diferentes sectores de la ciudad y zonas aledañas.
Se vieron escenas conmovedoras. Gente mayor con lágrimas en los ojos por la situación que están atravesando, debido a la carencia de fuente laboral. Muchos jóvenes que no encuentran una salida a su destino se acercaron a la parroquia para orar en búsqueda de trabajo.
Los ruegos, las oraciones, las plegarias se iban sucediendo minuto a minuto, a la vez que se iban renovando los fieles que se acercaban al templo.
Por unos instantes, todos parecían encontrar la calma tan deseada frente a la imagen del santo, en la parroquia en la cual se lo venera. La ilusión parecía fortalecerse y se renovaban deseos.
Imágenes de vecinos en búsqueda de trabajo -de las edades mas variadas- parecen querer multiplicarse irremediablemente sin pausa en los últimos años, poniendo de manifiesto una crisis inacabable en la que Chivilcoy también está inmersa.