La titular de la Dirección de Calidad Agroalimentaria, Zoonosis y Medio Ambiente (CAZMA) advirtió sobre la multiplicación de casos de triquinosis en cercanías de Chivilcoy y efectuó recomendaciones para evitar el contagio de la enfermedad.
"Está pasando en muchas localidades vecinas. Hay brotes con decenas de personas afectadas", expresó Silvia Cirello y formuló un expreso pedido: "Apelamos a la responsabilidad de toda la comunidad".
Ante la situación, la funcionaria municipal formuló una serie de sugerencias.
Los alimentos destinados a la venta deben provenir de establecimientos habilitados y haber superado todos los controles sanitarios correspondientes.
Al comprar chacinados, embutidos secos y salazones, es fundamental verificar que los productos cuenten con su correspondiente rótulo.
En caso de duda, ya que circulan etiquetas apócrifas, se debe consultar con CAZMA para comprobar su autenticidad.
Quienes crían cerdos para consumo familiar deben estar inscriptos en el RENSPA.
Antes de elaborar cualquier producto, es obligatorio realizar el análisis de triquinosis.
La muestra debe consistir en aproximadamente 100 gramos de entraña o diafragma, refrigerada y sin congelar.
El laboratorio de CAZMA procesa muestras todos los días hábiles.
Está ubicado en la intersección de la ruta 5 y Acceso Presidente Alfonsín (en las instalaciones del ex Hogar Barneda).
Los análisis deben entregarse antes de las 10:00 y el resultado se informa ese mismo día.
La triquinosis es una enfermedad producida por un parásito microscópico con forma de gusano llamado Trichinella, que se encuentra alojado en los músculos de los cerdos y otros animales salvajes, como el jabalí.
Las personas pueden contagiarse al consumir carne o derivados cárnicos, crudos o mal cocidos que contengan larvas del parásito vivas.
La salazón y el ahumado tampoco matan al parásito, por lo que no son métodos seguros de prevención.