El intendente Guillermo Britos expresó su intención de pedir licencia al Concejo Deliberante desde diciembre próximo y hasta el final de su mandato, que culmina el 10 del mismo mes del año próximo.
La decisión del jefe comunal estaría basada en dos motivos:
a) Cuestiones personales -no de salud- le impedirían continuar desarrollando su labor en plenitud, atento a la abrumadora tarea que viene cumpliendo, sin mayores interrupciones, desde 2015. Un paréntesis le es recomendable y adecuado.
b) El deseo de que el actual secretario de Hacienda, Eduardo De Lillo, ejerza plenamente el mando municipal, como reconocimiento a su trayectoría política.
Precisamente, de ser aprobado el permiso, De Lillo pasaría a ocupar la titularidad del Departamento Ejecutivo, atento a lo que establece la Ley Orgánica de las Municipalidades de la provincia.
Según la norma, el reemplazo recae automáticamente en el primer concejal de la lista original del mismo espacio político del intendente (Primero Chivilcoy).
"Acá no hay ningún imprescindible y tengo un extraordinario equipo de trabajo que va a seguir gestionando por Chivilcoy, esté Guillermo Britos o no", afirmó el jefe comunal este jueves, al hablar en el acto oficial por los 172 años de nuestra ciudad.
El intendente y De Lillo ya mantuvieron conversaciones acerca del posible traspaso de mando, aunque nada está definido.
Son solo evaluaciones previas, que pueden concretarse o quedar sin efecto.
No obstante, Britos manifestó su deseo de que sea aprobada la Ley que permita la reelección de intendentes en la provincia, dejando entrever la posibilidad de que vuelva a presentarse para conducir un nuevo mandato al frente de la Comuna.
"Si esa Ley no se renueva, no se cambiara, nunca podría haber otro chivilcoyano que sea electo tres veces", manifestó, en referencia a la limitación vigente para los mandatos consecutivos.